top of page

DÍA 6- EL AYUNO QUE PREPARA EL CAMINO PARA LA VICTORIA

hace 6 días
1 min de lectura
«Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. Y se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová». 2 Crónicas 20:3-4

El ayuno congregacional de Josafat surgió en un momento de amenaza. Un gran ejército venía contra Judá, y el pueblo no tenía una solución humana suficiente. Josafat tomó una decisión espiritual: buscó a Dios y convocó a todo el pueblo a ayunar. No fue simplemente abstenerse de alimentos; fue humillarse delante de Dios, buscar su dirección y reconocer que la batalla no podía ser enfrentada solamente con fuerzas humanas.


El resultado fue extraordinario. Dios respondió mediante Jahaziel:

«No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios» 2 Crónicas 20:15.

Judá todavía tuvo que avanzar, pero lo hizo después de haber buscado a Dios. Cuando comenzaron a alabar, Dios intervino y los enemigos fueron derrotados.


El ayuno de nuestro sexto dia nos lleva a cambiar nuestra mirada: dejamos de concentrarnos en el tamaño del problema y comenzamos a contemplar la grandeza de nuestro Dios. Hay batallas que no se vencen con más esfuerzo, sino buscando primero al Señor.


Oración:

Señor, en este día nos humillamos delante de ti. Toma nuestras batallas, dirige nuestros pasos y enséñanos a confiar en que tú sigues siendo nuestra ayuda y nuestra victoria. Amén.

 
 
 

1 comentario


zarl_19
hace 6 días

Cada día debemos renovar nuestra mente y nuestros pensamientos, porque Satanás anda como león rugiente, buscando a quién devorar. Nuestra mente es un verdadero campo de batalla, y por eso debemos permanecer firmes, atentos y revestidos de la Palabra de Dios, sin darle lugar a sus maquinaciones y asechanzas.

No podemos bajar la guardia. Debemos aprender a identificar aquellos pensamientos que no vienen de Dios y llevarlos cautivos a la obediencia de Cristo. Si no permanecemos firmes en la fe, fácilmente podemos ser arrastrados por el temor, la duda, la confusión y el desánimo.

Por eso, cada día debemos renovar nuestros pensamientos, fortalecer nuestro espíritu y recordar que nuestra victoria está en Cristo. “Resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago…

Me gusta
bottom of page