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DÍA 10 — AYUNAR PARA CLAMAR POR LIBERACIÓN

hace 2 días
1 min de lectura

“Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.” Ester 4:16.

En este décimo  día encontramos a un pueblo enfrentando una situación que humanamente parecía imposible de resolver. El pueblo judío estaba amenazado de muerte, y Ester tenía que tomar una decisión que podía costarle la vida.


Pero antes de actuar, Ester pidió algo: “Ayunad por mí.”


No enfrentaron la crisis solamente con estrategias humanas. Se unieron en ayuno y buscaron a Dios. Ester también ayunó y, después, dio el paso que debía dar.


Este pasaje nos enseña que el ayuno no siempre significa quedarnos esperando; muchas veces significa prepararnos espiritualmente para obedecer y actuar con valentía.


Hoy, en nuestro décimo día de ayuno congregacional, podemos unirnos como un solo pueblo delante de Dios. Hay situaciones que necesitan nuestra oración, pero también hay pasos de obediencia que debemos estar dispuestos a dar.


El ayuno prepara nuestro corazón para confiar, obedecer y avanzar.


Oración:

“Señor, gracias por estos siete días. Recibe nuestro ayuno como una expresión de amor, dependencia y búsqueda de tu presencia. Danos valentía para obedecerte y sabiduría para actuar conforme a tu voluntad. Que lo que comenzó con ayuno continúe con una vida rendida a ti. Amén.”

 
 
 

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