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EL HECHO MÁS MARAVILLOSO DE LA HISTORIA

  • hace 1 día
  • 3 Min. de lectura

Bienvenidos todos. Hoy celebramos con gozo:Cristo vive y vive para siempre.


Leemos en Juan 20:1-10 cómo María Magdalena fue al sepulcro, encontró la piedra removida y avisó a los discípulos. Pedro y Juan corrieron, vieron los lienzos… y creyeron.


Este pasaje no es solo un relato más. Es la base de todo. La resurrección no es un tema secundario, es el fundamento de la fe cristiana. Sin ella, el cristianismo no existiría.


Alguien dijo:“La piedra no fue removida para que Jesús saliera, sino para que nosotros pudiéramos entrar y ver que Él está vivo.”


Un poder real, presente hoy

Hoy, todas las iglesias cristianas del mundo celebran la resurrección de Cristo. Y hay algo especial en este día. No se trata de misticismo, sino de una realidad espiritual: hay un poder desatado para la iglesia.


Un poder para:

  • vivir en Cristo,

  • experimentar su vida,

  • transformar nuestro matrimonio,

  • impactar nuestra economía,

  • renovar nuestra salud,

  • impregnar toda nuestra vida con su presencia.


Porque Él es la resurrección y la vida. Sin resurrección no hay fe.

Si Cristo no hubiera resucitado:

  • los discípulos habrían quedado derrotados,

  • la cruz habría sido el final,

  • la esperanza del Mesías habría muerto.


El apóstol Pablo lo dijo claramente: “Si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana.”1 Corintios 15:14-17. Pero Cristo sí resucitó. Y eso lo cambia todo. La victoria está asegurada. Si la muerte no pudo detenerle, nada podrá hacerlo.


Más allá de filosofías humanas

A lo largo de la historia, muchas filosofías han influido en la humanidad. Por ejemplo, pensadores como Platón enseñaban que el cuerpo era una carga o una cárcel para el alma.


De ahí surgen prácticas donde las personas intentan castigarse físicamente, creyendo que así alcanzan pureza. Pero el evangelio enseña algo completamente diferente:

  • Dios creó el cuerpo.

  • Jesús se encarnó en un cuerpo.

  • Y ese mismo cuerpo fue entregado por nosotros.


La resurrección no es solo espiritual. Es también corporal. Dios quiere redimir: tu espíritu, tu alma, y tu cuerpo.


La resurrección no es una metáfora. Es un hecho histórico real.

  • Ocurrió en un lugar concreto: Jerusalén

  • En una tumba real: la de José de Arimatea

  • Sellada por el Imperio Romano

  • Custodiada por soldados


No estamos hablando de una historia simbólica. Estamos hablando de un evento verificable.

Y lo más impactante: la tumba está vacía.


Existen muchas religiones en el mundo, pero solo unas pocas están basadas en una figura histórica. Abraham (judaísmo), Buda (budismo), Mahoma (islam). Todos murieron…y permanecieron en sus tumbas. Lo que hace único al cristianismo es que Jesús es diferente. Su tumba está vacía. El cristianismo es la única fe que proclama: su líder está vivo.


Los discípulos estaban aterrorizados, escondidos. Pero algo cambió radicalmente en ellos.

Pasaron de tener miedo a predicar con valentía ante multitudes.

¿Qué ocurrió? Vieron a Jesús resucitado. Tomás dudó… hasta que lo vio. Pedro negó… pero luego predicó con poder.Miles creyeron. Nadie entrega su vida por una mentira. Ellos murieron por esta verdad.


Una fe que resistió la muerte

A lo largo de la historia, miles de cristianos fueron perseguidos, en el Imperio Romano, en las catacumbas, en los circos, donde eran lanzados a los leones y aun así…entraban cantando. Porque sabían que Cristo estaba vivo.


Policarpo, con más de 90 años, dijo antes de morir: “Tantos años me ha sido fiel… ¿cómo negarle ahora?”


La Biblia compara la muerte con un aguijón venenoso. Pero Pablo declara: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?” Cristo no solo murió por el pecado…también venció su consecuencia: la muerte.

Por eso hoy tenemos: perdón, libertad y vida eterna.


¿Cómo debemos vivir ahora?

Si Jesús venció la muerte… ¿Cómo no va a ayudarte en tus problemas?, ¿Cómo no va a sostener tu familia?, ¿Cómo no va a proveer en tu necesidad?


Si venció al mayor enemigo, también vencerá lo que enfrentas hoy.


El mensaje de los ángeles fue claro: “No está aquí… ha resucitado.” “Va delante de vosotros.”

Eso significa que: no caminas solo, él te precede, él te acompaña, él abre camino.


La iglesia no es: una organización, un club, una buena causa. La iglesia es:el cuerpo de Cristo resucitado. Un Cristo: vivo, activo, poderoso, transformador.


Hoy la pregunta es simple:

¿Está Cristo vivo en ti? Si Cristo vive: hay esperanza, hay poder, hay propósito.

No basta con saber la historia. Es necesario vivir la experiencia.

Y recuerda: Vive diferente. Él va delante de ti.

 
 
 

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